viernes, 11 de marzo de 2011

Fragmentos de las Doce Tradiciones.

TRADICION CUARTA
“Cada grupo debe ser autónomo, excepto en asuntos que afecte a otros grupos o a los A.A. considerados como un todo”
Autonomía es una palabra bastante grande. Pero en cuanto a nosotros se refiere, solo significa que todos los grupos de los A.A. pueden arreglar sus asuntos exactamente como mejor les convenga, excepto en caso en que los A.A. como un todo estén amenazados. Viene ahora la cuestión planteada en la Tradición Primera. ¿No es tonta y peligrosa tanta libertad?
A través de los años se han ensayado todas las desviaciones imaginables de los Doce Pasos y las Tradiciones. Tenia que ser así, puesto que somos un  gran numero de individualistas impulsados por ambiciones egoístas. Hijos del caos que en forma desafiadora hemos jugado con toda clase de peligros, pero hemos surgido de ellos sin daño alguno y, así lo creemos, mas sensatos que antes. Esas mismas desviaciones crearon un vasto ensayo de prueba y error que gracias a Dios nos han hecho lo que ahora somos…”
TRADICION QUINTA
“Cada grupo persigue un solo objeto, llevarle el mensaje al alcohólico que aun esta sufriendo”
“Zapatero a tus zapatos”… es mejor que hagas una cosa supremamente bien y no muchas mal hechas. Tal es el tema central de esta tradición. De ella emana la unidad   de nuestra sociedad. La vida o existencia misma de nuestro compañerismo requiere que se conserve ese principio.
Los alcoholicos Anónimos pueden compararse con un grupo de médicos que hubiesen encontrado una cura del cáncer, y de cuyo trabajo aunado dependiese el alivio de cuantos sufren de esa enfermedad. Verdad es que cada uno de estos médicos podría también sentir en ciertos momentos que podría dedicarse más bien a su propia especialidad que seguir trabajando con el grupo. Pero una vez que hubiesen descubierto la cura, una vez comprendiesen que solo mediante el común esfuerzo podrían lograr su cometido, todos se sentirían obligados a dedicarse de lleno al alivio de las victimas del cáncer. Deslumbrados por el milagroso descubrimiento todos dejarían a un lado sus ambiciones sin que les importase lo grande que fue el sacrificio  personal.
Del mismo modo están ligados en el deber los miembros de la sociedad de Alcoholicos Anónimos, quienes han demostrado que pueden ayudarles a las victimas del alcoholismo como otros rara vez podrían hacerlo. Esa rara habilidad que tiene cada miembro de los A.A. para identificarse con los recién llegados y contribuir a su recuperación, no depende de su sabiduría, elocuencia o habilidad personal. Lo único que importa es que sea un alcohólico que haya encontrado la clave de la sobriedad. Esas herencias de sufrimientos y recuperación pasan fácilmente de un alcohólico a otro. Son nuestro don de Dios, y el conferido a otros semejantes a nosotros es el único objeto que hoy en día nos anima universalmente a los miembros de la sociedad de los A.A…”
 TRADICION SEXTA
“Los grupos de los A.A. nunca deben apoyar, financiar, ni prestar el nombre de los A.A. a ninguna empresa extraña, pues de lo contrario los problemas de dinero, propiedad y prestigio nos desviarían de nuestro objeto fundamental”
En el momento que nos dimos cuenta que teníamos la respuesta contra el alcoholismo, era natural que sintiésemos que también teníamos la respuesta para muchos problemas más. Los grupos de los A.A. pensaban muchos de los nuestros, podrían dedicarse a los negocios podían financiar cualquier empresa que tuviese que ver con los alcoholicos. En realidad, sentíamos que era nuestro deber emplear toda la influencia de A.A. en pro de todas las empresas que fuesen dignas de apoyo….”
…“Vimos como los A.A. no pueden asociarse con ningún otra causa que no sea la nuestra”…



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